En Guadalajara de Buga, en el Valle del Cauca, Colombia, se han venido presentando una serie de situaciones que han afectado ciertamente el entorno paisajístico de la localidad y han producido seria afectación al medio ambiente.
La tala indiscriminada de la Cuenca del río tutelar Guadalajara, gran cantidad de esta reserva forestal se trafica con la permisividad del estado y las mismas autoridades; pasan diariamente frente al Batallón de artillería Batalla Palacé, Frente a la CVC tracto camiones cargados de gigantescos troncos de árboles provenientes de la zona alta de la Ciudad Señora.
Frente a estas instituciones se encuentra también una gigantesca escombrera, aparentemente provisional que además de desdibujar el entorno y perforar el único pulmón verde de amortiguación al impacto ambiental, afectan la orilla del río, el que absorbe los lixiviados de la escombrera, que también trae en buena parte desechos.
La desviación del mismo río o de su cauce desde la parte media de la zona rural de la ciudad de Buga que pasa a un lado, con el pretexto técnico de ejecutar obras de mitigación de riesgos, cuales son la construcción de muros de contención.
El excesivo ruido ocasionado en la parte céntrica de la ciudad por toda clase de altoparlantes, megáfonos, vehículos sin control que transitan por las vías anunciado toda clase de publicidad y propaganda; como quien dice, contaminación auditiva.
La famosa lluvia negra o quema de caña, que además de producir malestar en la ciudadanía, ensuciar la ropa que en los solares tienden, afecta la visión, la contaminación de la malla vial entre el excesivo humo que produce tales quemas, que no para menos afecta en igual sentido a cualquier vecindario.
Y no profundizo en la explotación de la zona rural parte baja de la ciudad, donde según expertos existen minerales preciosos; sin mencionar los por menores del estricto control que debe ejercerse en torno a la construcción de un horno crematorio, la vigilancia del ponch.
Todo esto teniendo de asiento a la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, la misma que en el plan de acción trienal recibió la no despreciable suma de 309.979.000 millones de pesos de los 42 municipios del Valle.
Buga le debe pagar a esta entidad al año como fruto de la sobre taza ambiental la módica suma de 1.890.000 millones de pesos.
Se justificará una entidad así en esta región que lo único que presenta son proyectos de proyectos y hasta ahora no se reflejan en nada, por lo menos en la Ciudad de Buga?
Usted ve reflejado en obras para proteger el medio ambiente por parte de la CVC por lo que paga de impuestos de Sobre Taza Ambiental?




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